¿Sabías que borrar emails ayuda en la lucha contra el Cambio Climático?

Hace pocos días lanzaba esta misma pregunta en un grupo con amigos, entre sus caras de perplejidad y sorpresa se atisbaba alguna mueca de incógnita esperando a que contase el cómo se hacía, pero también el cómo esta acción podía favorecer en la lucha contra el Cambio Climático.

Si nos paramos a pensarlo es fácil llegar a la conclusión de que pese a ser elementos digitales, estos necesitan almacenarse en algún sitio, y que esos lugares en los que se archivan son nada más y nada menos que centros de datos que están enchufados permanentemente, por lo que además hay que enfriarlos para que funcionen correctamente. Es precisamente esto lo que supone un 40% de la energía que consumen estos data center. Además, al día se envían en el mundo 293.000 millones de correos electrónicos ¿y cuántos de los que recibimos leemos?

¿Qué es la contaminación digital?

Precisamente eso de lo que hablamos en el párrafo anterior, es decir, toda la energía que se consume, en este caso por servidores para su correcto funcionamiento y mantenimiento. Además, por si fuera poco la polución digital hoy en día es superior a la que provoca la aviación civil. Leer para creer, ya que según publica la web Arobase, una compañía de 100 trabajadores genera al año 13,6 toneladas de CO2 a causa de los correos electrónicos, lo mismo que un vuelo de 14 viajes de ida y vuelta desde Nueva York a París.

¿Cómo luchar contra el Cambio Climático borrando emails?

La solución es sencilla, se limita a eliminar todos aquellos emails que no nos interesen, desaparecer de aquellas Newsletter que nos bombardean a diario, en definitiva, mantener unos buzones en el correo electrónico que harían las delicias de Marie Kondo, es decir, que estén organizados y sean eficientes.

Cada email que borremos de nuestra bandeja supondrá al año un ahorro de 10g de emisiones de CO2, lo que no parece mucho cuando es algo individual, pero si multiplicamos por la cantidad de correos que recibimos y no nos interesan, multiplicados además por los más de cuatro mil millones de internaturas, el volumen de emisiones que se ahorra aumenta sus dígitos.

Existen cantidad de herramientas, entre ellas la francesa Cleanfox. Esta start-up nacida en 2016 permite eliminar de forma gratuita cualquier email que recibamos, entre ellos las tediosas newsletter, así como la suscripción a las mismas. Además, esta herramienta emplea parte de sus ingresos a plantar árboles en Zambia a través de la organización WeForest.

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