Descubrimos la música de Lyann

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Lyann es un grupo nacido en Valencia que ganó el concurso Emerge y tocó en el LowFestival. El grupo tuvo la ocasión de presentar su primer álbum The Oak en la Fnac de Valencia el 8 de febrero de este mismo año (una lástima no haberlos conocido antes para haber ido a verlos teniéndolos tan cerca). Ya RTVE los recomendó como grupo a descubrir en el Low y no andaban mal encaminados. El grupo está liderado por Mario Peiró, vocalista y guitarrista, seguido del guitarrista Carlos Aliaga junto con el bajista Álvaro Martínez, el teclista Pablo Fernández y el baterista Carles Palanca. Una formación que, a priori, parece muy solida y ha dado algo tan bueno como es su primer trabajo, el cual cuenta con diez canciones.

The Oak entra directamente por su primer tema Overture, título y tema muy acertado para iniciar lo que será un viaje a través de sonidos envolventes, pianos clásicos, guitarras decadentes, voces y coros que evocan grupos de los años sesenta y setenta. El piano es la clave con la que empiezan, casi se podría decir que te atrapa desde el principio. Juegan con un sonido que te envuelve y te balancea suavemente, que se deja llamar romántico (el movimiento), y que te lleva hasta la avenida del ácido. Acid avenue, el segundo tema, es cuando, después de haberse presentado artísticamente, entra el mundo del rock setentero. Cuenta con un sonido de guitarras muy logrado, con un ritmo constante, pero tranquilo. El grupo experimenta con sonidos electrónicos con el teclado que recuerdan a algunos viajes experimentales. El tema es muy uniforme hasta que se acerca al final donde, en mi opinión, dan rienda suelta a la improvisación más clásica de un jazz, con lineas de bajo y piano que son una auténtica gozada.

The Castaway’s song, tercer tema, cambia en principio de registro. La introducción es llevada por lo armónico de las guitarras y un sonido envolvente de teclado. A esto sigue una especie de punteo pausado, acoplándose de manera perfecta al resto de sonidos que se repiten hasta que cesan para dejar entrar una guitarra acústica acompañada de piano. La voz entra con suavidad, delicadamente, armoniosa y perfecta en su tonalidad, acompañada de ecos lejanos apenas apreciables, pero que se sabe que están ahí. Llevamos solo tres temas y ya parezco un fanboy que no ve fallo alguno. Y la verdad es que pocos tiene, por no decir ninguno, con lo cual espero que sigan creciendo y mejorando.

La cuarta canción, Saigon, casi empalma con la anterior, iniciada con el sonido de un helicóptero y vuelve el sonido envolvente del teclado, junto con sonido ambiente de algunos pajarillos. En seguida llegan unos ritmos de percusión que van creciendo poco a poco para eclosionar en una explosión musical brutal. El famoso wha wha entra en acción, con la voz cantante un poco distorsionada que da el efecto deseado en el tema.

El tema estrella es Promenade, el número cinco, donde vuelve el piano para introducir algo nuevo. Como ya se hizo al principio con Overture que introducía todo el tema, este introduce una nueva canción y un pequeño cambio de registro en algún tema posterior. El inicio de Promenade es una especie de interludio que desemboca en una especie de mar en calma, con subidas y bajadas de marea. Las mezclas y cambios de registro dentro de la canción son perfectamente localizados, como también las subidas y bajadas de ritmos.

Y aquí me quedo, pues seguir comentando el resto de las canciones sería hacer un spoiler gratuito. Solamente me queda comentar que en Hummingbird notamos más presencia de guitarra eléctrica, llegando a recordar al grunge en ocasiones, para hacer pequeños cambios que llevan al rock. Mientras, en The Trial sigue esa esencia rock con ese sonido tan característico de órgano. El resto de las canciones son Aleph, Shelter y The man in the gallery.

En definitiva, estamos ante el primer trabajo de estos valencianos que han dejado el listón bastante alto para un posible segundo álbum. Un disco muy elaborado del que se nota mucho trabajo y minuciosidad en la composición de las canciones. Tanto los instrumentos como la voz encajan de una manera mágica. De principio a fin te llevan de la mano a través de The Oak para que podamos disfrutarlo. Un trabajo el realizado que, sin duda, ha sido llevado a cabo con mucho mimo.

El disco lo podéis escuchar en streaming en su perfil de Bandcamp o en su cuenta de Youtube. Aquí os dejo su lista para que podáis acceder a ella y disfrutéis con su música.

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